En una prueba emocionante en la que nuevamente se ha podido ver el duelo entre Svindal y Miller, finalmente ha sido el norteamericano quien se ha llevado el oro de esta combinada, con permiso del noruego, que ha qeudado descalificado en la segunda manga, tras liderar la primera con comodidad sobre Bode Miller.
El esquiador norteamericano de 32 años, que piensa participar en las cinco disciplinas de esquí alpino que se disputarán en Vancouver 2010, parece que también quiere conseguir medalla en cada una de ellas. Lleva tres de tres, primero un bronce en Descenso, luego plata en Super-G, y hoy un preciado oro, que le deja como el mejor esquiador de estos Juegos Olímpicos de Vancouver, toda una sorpresa, si tenemos en cuenta que el corredor se ha pasado el verano sin prácticamente esquiar, y retomó los esquís de nuevo en Septiembre, tras haber anunciado en Febrero pasado, que se retiraba de la competición.
- Bode Miller se convierte así en uno de los seis esquiadores en conseguir tres medallas en unos Juegos Olímpicos. Otras seis esquiadoras han conseguido la misma hazaña. El récord absoluto lo sigue teniendo la croata Janica Kostelic con cuatro.
- Con estas tres y las dos conseguidas en Salt Lake City 2002, lleva cinco medallas. Solo el noruego Kjetil Andre Aamodtm, con ocho, ha conseguido más que el norteamericano.
Aksel Lund Svindal, su gran rival en estos Juegos, y quien le ha acompañado en el podio hasta ahora, aunque siempre un escalón por encima, ha quedado descalificado tras haber firmado un excelente Descenso perteneciente a la primera manga, que le dejaba casi seguro con otra medalla.
Segundo ha sido finalmente Ivica Kostelic, demostrando que todavía tiene mucha guerra que dar, y logrando una preciada medalla de plata para Croacia. Como dato anecdótico, hay que destacar que la pista donde ha corrido hoy, ha sido diseñada por su padre, Ante Kostelic.
Tercero ha sido el suizo Silvan Zurbriggen, que vuelve a aupar al país helvético al podio, dejando a su rival, Austria, con tan solo una medalla en esquí Alpino, en lo que llevamos de estos Juegos Olímpicos.
lunes, 22 de febrero de 2010
jueves, 18 de febrero de 2010
Primera medalla de oro de Vonn en Vancouver 2010
La estadounidense Lindsey Vonn lideró un doblete para su país en el descenso de esquí alpino femenino de los Juegos Olímpicos de invierno de Vancouver 2010, en el que su compatriota Julia Mancuso se hizo con la plata. La austriaca Elisabeth Goergl fue tercera a dos segundos de la norteamericana.
Lindsey Vonn ha vuelto a demostrar una vez mas que no es de este planeta. La esquiadora llegó a Vancouver 2010 con una lesión muscular en la espinilla de la pierna derecha que puso en duda incluso sus opciones de poder luchar por las medallas, pero logró cumplir al final con el papel de gran favorita y se impuso en la pista de Whistler por delante de Julia Mancuso y de la austríaca Elisabeth Goergl, que firmó el bronce.
La nueva campeona del descenso, de 25 años y ganadora de cinco pruebas de la Copa del Mundo esta temporada, y dos veces consecutivas el Globo de Cristal, ganó con 56 centésimas de ventaja sobre Mancuso y un segundo y 46 segundos respecto a Goergl. Lindsey Vonn es la primera esquiadora estadounidense en ganar una medalla de oro en un Descenso olímpico.
Por su parte, Julia Mancuso, que consiguió una medalla de oro en el Slálom Gigante de Turín 2006, no había logrado más que una octava posición en la Copa del Mundo de esta temporada, como mejor actuación. La esquiadora mantuvo su liderato durante 16 corredoras, y orgullosamente de pie en linea de meta, llevaba su firma en forma de tiara. Eso fue hasta que llegó Vonn, y le sacó 56 centésimas dejándole con la medalla de plata. La pareja esperó junta, a ver si alguna de las 29 corredoras restantes lograba quitarle sus medallas.
El equipo estadounidense femenino ha firmado su mejor actuación olímpica, que hubiera sido mejor de no ser porque la integrante Stacey Cook se cayó durante los entrenamientos y tuvo que ser evacuada en helicóptero. Pese a las lesiones sufridas, salió y firmó un meritorio 11º puesto.
Tercera fue la austriaca Elisabeth Goergl, y emuló de esta forma a su madre, Traudl Hecher, que ganó dos medallas de bronce en el descenso de los Juegos de Squaw Valley'60 (EEUU) e Innsbruck (Austria), en 1964. "Es increíble haber ganado el bronce, después de no haber completado un recorrido del todo perfecto. Estoy más que feliz de que haya bastado para el podio", explicó Goergl, que está a punto de cumplir 29 años.
La alemana Maria Riesch, compañera de equipo en Copa del Mundo, y la única que parecía poder quitarle el protagonismo a Lindsey Vonn. Finalmente acabó 2 segundos por detrás de la americana.
La sueca Anja Paerson, que aspiraba a ganar su sexta medalla olímpica, sufrió una espectacular caída tras el último salto cuando ya divisaba la línea de llegada. También cayeron la suiza Dominique Gisin, y la italiana Daniela Merighetti.
La española Carolina Ruiz quedó en una meritoria 15º posición, su mejor resultado esta temporada. La esquiadora andaluza de origen chileno, se quedó a algo mas de un segundo de entrar en el top-10. La andorrana Mireia Gutiérrez acabó en 28º posición, a algo mas de ocho segundos y medio de la ganadora.
Clasificación del Descenso de Vancouver 2010
1.- Lindsey Vonn (USA) 1:44.19
2.- Julia Mancuso (USA) 1:44.75
3.- Elisabeth Goergl (AUT) 1:45.65
4.- Andrea Ischbacher (AUT) 1:45.68
5.- Fabienne Suter (SUI) 1:46.17
6.- Britt Janyk 1980 (CAN) 1:46.21
7.- Marie Marchand-Arvier (FRA) 1:46.22
8.- Maria Riesch (ALE) 1:46.26
9.- Lucia Recchia (ITA) 1:46.50
10. Gina Stechert (ALE) 1:46.93
11. Stacey Cook (USA) 1:46.98
12. Nadia Styger (SUI) 1:47.22
13. Chemmy Alcott (GBR) 1:47.31
14. Regina Mader (AUT) 1:47.53
15. Carolina Ruiz (SPA) 1:47.62
Lindsey Vonn ha vuelto a demostrar una vez mas que no es de este planeta. La esquiadora llegó a Vancouver 2010 con una lesión muscular en la espinilla de la pierna derecha que puso en duda incluso sus opciones de poder luchar por las medallas, pero logró cumplir al final con el papel de gran favorita y se impuso en la pista de Whistler por delante de Julia Mancuso y de la austríaca Elisabeth Goergl, que firmó el bronce.
La nueva campeona del descenso, de 25 años y ganadora de cinco pruebas de la Copa del Mundo esta temporada, y dos veces consecutivas el Globo de Cristal, ganó con 56 centésimas de ventaja sobre Mancuso y un segundo y 46 segundos respecto a Goergl. Lindsey Vonn es la primera esquiadora estadounidense en ganar una medalla de oro en un Descenso olímpico.
Por su parte, Julia Mancuso, que consiguió una medalla de oro en el Slálom Gigante de Turín 2006, no había logrado más que una octava posición en la Copa del Mundo de esta temporada, como mejor actuación. La esquiadora mantuvo su liderato durante 16 corredoras, y orgullosamente de pie en linea de meta, llevaba su firma en forma de tiara. Eso fue hasta que llegó Vonn, y le sacó 56 centésimas dejándole con la medalla de plata. La pareja esperó junta, a ver si alguna de las 29 corredoras restantes lograba quitarle sus medallas.
El equipo estadounidense femenino ha firmado su mejor actuación olímpica, que hubiera sido mejor de no ser porque la integrante Stacey Cook se cayó durante los entrenamientos y tuvo que ser evacuada en helicóptero. Pese a las lesiones sufridas, salió y firmó un meritorio 11º puesto.
Tercera fue la austriaca Elisabeth Goergl, y emuló de esta forma a su madre, Traudl Hecher, que ganó dos medallas de bronce en el descenso de los Juegos de Squaw Valley'60 (EEUU) e Innsbruck (Austria), en 1964. "Es increíble haber ganado el bronce, después de no haber completado un recorrido del todo perfecto. Estoy más que feliz de que haya bastado para el podio", explicó Goergl, que está a punto de cumplir 29 años.
La alemana Maria Riesch, compañera de equipo en Copa del Mundo, y la única que parecía poder quitarle el protagonismo a Lindsey Vonn. Finalmente acabó 2 segundos por detrás de la americana.
La sueca Anja Paerson, que aspiraba a ganar su sexta medalla olímpica, sufrió una espectacular caída tras el último salto cuando ya divisaba la línea de llegada. También cayeron la suiza Dominique Gisin, y la italiana Daniela Merighetti.
La española Carolina Ruiz quedó en una meritoria 15º posición, su mejor resultado esta temporada. La esquiadora andaluza de origen chileno, se quedó a algo mas de un segundo de entrar en el top-10. La andorrana Mireia Gutiérrez acabó en 28º posición, a algo mas de ocho segundos y medio de la ganadora.
Clasificación del Descenso de Vancouver 2010
1.- Lindsey Vonn (USA) 1:44.19
2.- Julia Mancuso (USA) 1:44.75
3.- Elisabeth Goergl (AUT) 1:45.65
4.- Andrea Ischbacher (AUT) 1:45.68
5.- Fabienne Suter (SUI) 1:46.17
6.- Britt Janyk 1980 (CAN) 1:46.21
7.- Marie Marchand-Arvier (FRA) 1:46.22
8.- Maria Riesch (ALE) 1:46.26
9.- Lucia Recchia (ITA) 1:46.50
10. Gina Stechert (ALE) 1:46.93
11. Stacey Cook (USA) 1:46.98
12. Nadia Styger (SUI) 1:47.22
13. Chemmy Alcott (GBR) 1:47.31
14. Regina Mader (AUT) 1:47.53
15. Carolina Ruiz (SPA) 1:47.62
martes, 16 de febrero de 2010
Vancouver 2010: Defago "Campeon del Descenso"
El esquí alpino suizo logró ayer, gracias a los esquís de su ‘tercer hombre’, Didier Defago, su primer oro en 22 años. Había que remontarse a los gloriosos días de Pirmin Zurbriggen y a los Juegos de Calgary’88 (curiosamente, también en suelo canadiense) para ver a un esquiador alpino helvético en lo más alto de un podio olímpico.
No fue el otro Didier, Cuche, a quien todos señalaban como gran favorito, ni tampoco la revelación, Carlo Janka. Tuvo que ser un hombre de 32 años, que se ganó la plaza en el descenso en unas clasificatorias internas del equipo suizo, quien abriera el medallero del esquí alpino en la prueba en la que los arrestos, a veces, son más importantes que la técnica.
Y arrestos había que tener para bajar por la pista ‘Dave Murray’, con un desnivel de 853 metros y unas condiciones difíciles para el esquí, para lanzarse a por todas. Lo hizo Defago, tras ver cómo Bode Miller, con el dorsal 8, establecía un gran registro (1:54.40) que hacía que el estadounidense sonriera. Se sabía merecedor de medalla y finalmente sería de bronce, después de que otro ‘viejo rockero’, el noruego Aksel Lund Svindal, fuera más rápido que él. Un error del austríaco Michael Walchhofer y otro de Cuche abrieron el Olimpo a Defago, que había completado los 3.105 metros del recorrido en 1:54.31.
Las sorpresas no son extrañas a la prueba del descenso olímpico. No hay que irse muy atrás para encontrar un campeón al que nadie señalaba entre los favoritos: hace cuatro años en Turín, el francés Jean-Luc Cretier dejó sin oro a Walchhofer en el último suspiro, y en 1994 en Lillehammer, el estadounidense Tommy Moe se impuso contra cualquier pronóstico. Aunque en descargo de Defago, hay que destacar que su currículum ya presentaba victorias en los dos ‘templos’ de la disciplina: Wengen (Suiza) y la temible Hahnenkamm en Kitzbühel (Austria), ambas conseguidas la temporada pasada.
Por lo que respecta a la participación española, Ferran Terra y Paul de la Cuesta acabaron a 4 minutos y 54 centésimas del vencedor y a 5.53 el vasco, siendo 44 y 51, respectivamente, de los 60 que concluyeron la prueba.
Hoy, según el calendario, llega la supercombinada masculina, prueba que las mujeres disputarán el jueves, con una Lindsey Vonn “lista” para el reto olímpico y feliz de haber podido disponer –gracias a las inclemencias meteorológicas– de unos días extra de recuperación. La estadounidense se siente capacitada ahora para luchar por los tres oros y ha estado ya entrenándose con relativa normalidad desde el pasado domingo.
FONT SE RESIENTE
Peor le fue al snowboarder Jordi Font. Llegó a Vancouver muy justo, demasiado, por culpa de una clavícula fracturada y que debería haberse operado pero eso le habría impedido estar en los Juegos. Ya había adelantado que sufría en cada bache de la prueba de cross. Y ayer, cuando apenas había superado el primer repecho, el dolor fue tan intenso que Font optó por abandonar. Ya no va a volver a competir.
Sí lo hizo el joven debutante Regino Hernández, que finalizó 31 entre los 32 participantes que concluyeron la clasificación y que la pasada madrugada buscó seguir en la competición en los octavos de final.
No fue el otro Didier, Cuche, a quien todos señalaban como gran favorito, ni tampoco la revelación, Carlo Janka. Tuvo que ser un hombre de 32 años, que se ganó la plaza en el descenso en unas clasificatorias internas del equipo suizo, quien abriera el medallero del esquí alpino en la prueba en la que los arrestos, a veces, son más importantes que la técnica.
Y arrestos había que tener para bajar por la pista ‘Dave Murray’, con un desnivel de 853 metros y unas condiciones difíciles para el esquí, para lanzarse a por todas. Lo hizo Defago, tras ver cómo Bode Miller, con el dorsal 8, establecía un gran registro (1:54.40) que hacía que el estadounidense sonriera. Se sabía merecedor de medalla y finalmente sería de bronce, después de que otro ‘viejo rockero’, el noruego Aksel Lund Svindal, fuera más rápido que él. Un error del austríaco Michael Walchhofer y otro de Cuche abrieron el Olimpo a Defago, que había completado los 3.105 metros del recorrido en 1:54.31.
Las sorpresas no son extrañas a la prueba del descenso olímpico. No hay que irse muy atrás para encontrar un campeón al que nadie señalaba entre los favoritos: hace cuatro años en Turín, el francés Jean-Luc Cretier dejó sin oro a Walchhofer en el último suspiro, y en 1994 en Lillehammer, el estadounidense Tommy Moe se impuso contra cualquier pronóstico. Aunque en descargo de Defago, hay que destacar que su currículum ya presentaba victorias en los dos ‘templos’ de la disciplina: Wengen (Suiza) y la temible Hahnenkamm en Kitzbühel (Austria), ambas conseguidas la temporada pasada.
Por lo que respecta a la participación española, Ferran Terra y Paul de la Cuesta acabaron a 4 minutos y 54 centésimas del vencedor y a 5.53 el vasco, siendo 44 y 51, respectivamente, de los 60 que concluyeron la prueba.
Hoy, según el calendario, llega la supercombinada masculina, prueba que las mujeres disputarán el jueves, con una Lindsey Vonn “lista” para el reto olímpico y feliz de haber podido disponer –gracias a las inclemencias meteorológicas– de unos días extra de recuperación. La estadounidense se siente capacitada ahora para luchar por los tres oros y ha estado ya entrenándose con relativa normalidad desde el pasado domingo.
FONT SE RESIENTE
Peor le fue al snowboarder Jordi Font. Llegó a Vancouver muy justo, demasiado, por culpa de una clavícula fracturada y que debería haberse operado pero eso le habría impedido estar en los Juegos. Ya había adelantado que sufría en cada bache de la prueba de cross. Y ayer, cuando apenas había superado el primer repecho, el dolor fue tan intenso que Font optó por abandonar. Ya no va a volver a competir.
Sí lo hizo el joven debutante Regino Hernández, que finalizó 31 entre los 32 participantes que concluyeron la clasificación y que la pasada madrugada buscó seguir en la competición en los octavos de final.
lunes, 8 de febrero de 2010
Vancouver 2010
La Selección española ya entrena en Whistler:
La andaluza de origen chileno Carolina Ruiz, que será olímpica por tercera vez en los Juegos de Vancouver, que se inaugurarán el viernes próximo, explicó a EFE que ha mejorado de sus dolencias y que hoy entrenó físico en Whistler, donde puede que esquie mañana.
Carolina sufrió una caída en la última competición antes de los Juegos, el supergigante de St. Moritz, en la que no sufrió daños importantes, pero sí magulladuras y rasguños en las costillas y la cadera. Hoy domingo volvió a entrenarse, ya en territorio olímpico, donde efectuó trabajo físico y donde es posible que mañana vuelva a esquiar. Caro se encuentra alojada desde el viernes en la Villa Olímpica de Whistler Mountain, estación en la que, aparte del esquí alpino, se disputarán las pruebas de esquí de fondo, biatlón, combinada nórdica y saltos de esquí de los XXI Juegos Olímpicos de Invierno.
En la citada Villa también se encuentran los dos representantes masculinos en esquí alpino, el catalán Ferrán Terra y el vasco Paul de la Cuesta, y la biatleta andaluza Victoria Padial; todos ellos debutantes en unos Juegos. Carolina, que representará a España por tercera vez tras haberlo hecho en Salt Lake City'02 (EEUU) y Turín'06 (Italia), explicó vía telefónica que
"Me encuentro bien. Hoy he vuelto a entrenar, aunque no esquié. Hice ejercicio físico y puede que mañana ya vuelva a esquiar. Tras la caída de St. Moritz tenía tocadas las costillas y la cadera, pero estoy contenta, porque he notado mejoría y todo va bien.
Por lo que he visto, todo es bonito y parece muy bien organizado, pero, en líneas generales, es parecido a lo que había en los otros Juegos.
Es complicado moverse, porque hay mucha seguridad. Necesitas muchos pases para salir y entrar. Hay muchos controles, pero eso es lo que hay siempre.
La esquiadora de Sierra Nevada, que tiene el mejor resultado de toda la historia española en un descenso de Copa del Mundo, disciplina en la que ha sido dos veces séptima, añadió también que centrará todas sus esperanzas en las pruebas de descenso y supergigante. Por lo que he visto, todo es bonito y parece muy bien organizado, pero, en líneas generales, es parecido a lo que había en los otros Juegos.
Es complicado moverse, porque hay mucha seguridad. Necesitas muchos pases para salir y entrar. Hay muchos controles, pero eso es lo que hay siempre.
"Son las que más me importan. Luego es posible que haga la supercombinada y puede que el gigante. Pero ahora mismo no puedo afirmar nada. Las importantes, desde luego, son el súper y el descenso".
Ferrán Terra y Paul de la Cuesta sí se entrenaron en pistas y este domingo compartieron un entrenamiento con los equipos de la República Checa, Nueva Zelanda, Argentina y Eslovaquia en el que el donostiarra De la Cuesta sufrió una caída sin mayores consecuencias, pero que le obligó a concluir el ensayo antes que el resto. "Me he pegado un tortazo increíble entrenando supergigante. Tengo rasponazos y dolores en el cuello, pero no ha sido nada. Estoy bien.
Estoy encantado con mi primera experiencia olímpica. Correré el descenso, el supergigante, el gigante y quizás la supercombinada.
Llegamos el viernes por la noche y las instalaciones están muy bien. Todo es nuevo, el gimnasio es increíble y también lo son las salas de ocio".
De la Cuesta, que el año pasado compitió en los Mundiales de Val D'Isere (Francia), afirma que en Whistler no hay, de momento, problemas de nieve, y añade que hay nieve, aunque está un poco blanda, porque hace calor. Pero hay nieve suficiente.Estoy encantado con mi primera experiencia olímpica. Correré el descenso, el supergigante, el gigante y quizás la supercombinada.
Llegamos el viernes por la noche y las instalaciones están muy bien. Todo es nuevo, el gimnasio es increíble y también lo son las salas de ocio".
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